200 DEL INAH, POR PRIMERA VEZ

La muestra, curada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), da cuenta de la tradición funeraria conocida como Tumbas de Tiro característica del Occidente de México, así como de la manufactura de figurillas, esculturas y recipientes de cerámica, y de joyería hecha en obsidiana.

La arqueóloga López Mestas indicó que la muestra explica a los visitantes en qué consistía dicha tradición mortuoria, a partir de la reproducción de una tumba de tiro en la que se incluyeron esculturas, ornamentos, comida y recipientes de barro como vasijas, ollas y cuencos, a la usanza de las tumbas prehispánicas.

“Son características de la región piezas de cerámica, en su mayoría ocre (de tonalidades rojiza a café), con figuras de animales, vegetales —algunas de ellas ahuecadas a manera de vertederas— y antropomorfas, principalmente en forma de mujeres embarazadas, aludiendo a la fertilidad, además de guerreros, caciques y jugadores de pelota, que hacen referencia a la fortaleza”, describió la arqueóloga López Mestas Camberos.
“Existen algunas variaciones entre los objetos de cerámica, según el estado de la República del que proceden, por ejemplo, las figuras de Colima se caracterizan en gran medida por ser piezas sencillas y monocromas, sin diseños; en el caso de los objetos de Nayarit, por lo general tienen modelados de diversos animales como perros, armadillos y caracoles, así como figuras humanas de mujeres y hombres, todos ellos ricos en policromía.

En la exposición destaca una escultura de aproximadamente 35 cm de alto y 22 de ancho, con la figura de un líder, posiblemente un cacique, que se encuentra de pie con un abanico en una mano y un bastón de mando en la otra, y del que se puede apreciar su vestimenta compuesta por un calzoncillo y un tocado con una banda cruzada.
De igual forma, se exhibe una vasija de Colima de 24 cm de alto, compuesta por un cajete de 32 cm de diámetro, sobre el cual descansan representaciones de alimentos que quizá sean camarones de río, conocidos en la región como chacales.

Asimismo, se exhiben algunos pendientes para la creación de collares, elaborados en obsidiana negra y café rojizo (esta última característica de la región), que poseen diversas figuras como círculos, cruces, medias lunas y figuras humanas.
De acuerdo con la especialista del INAH, 60% de las piezas que se muestran han sido restauradas por alumnos de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente, en la ciudad de Guadalajara, como parte de un acuerdo de colaboración, para dar estabilidad y conservación preventiva a cada uno de los objetos.

Los aproximadamente 200 objetos que conforman la exposición Inspiración en barro, arte y cultura de la muerte. Colección Collignon, forman parte de las casi 5 mil piezas que adquirió el coleccionista Mario Collignon de la Peña durante los años cincuenta y sesenta, de las cuales 90% corresponde al Occidente de México. La colección completa fue entregada al INAH en 1995 por parte de la familia del coleccionista, una vez fallecido éste en ese mismo año.
La muestra se conforma de cuatro módulos temáticos: Presentación, La Sociedad, Naturaleza y Medio Ambiente y Ritualidad, que versan sobre la ubicación geográfica en México y la explicación de la tradición Tumbas de Tiro, la composición de la sociedad prehispánica de la región y la identificación de sus jerarquías a partir de la construcción de las tumbas (por dimensión, ausencia o presencia de centros ceremoniales sobre ellas) y la riqueza de las ofrendas.
Además, se toca el tema de la importancia de la naturaleza para dichas civilizaciones antiguas, al evocarla continuamente a través de diversas piezas zoomorfas y de vegetales, así como del simbolismo de algunas figuras como los perros, guardianes y guías de los muertos, o las mujeres embarazadas que refieren a la fertilidad de la tierra y por tanto a la agricultura.
El Museo de Arqueología de Occidente se localiza en Zaragoza s/n, entre las calles Reforma y San Felipe, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Horario: 10:00 a 18:00 horas, de martes a domingo. Entrada gratuita. (Fuente: INAH)



