LA NOCHE DE YAMPOLSKY

La dos exposiciones Entre trazos, huecos… luz y obscuridad se inauguran una a las 19:00 horas en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) y la segunda en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo a las 19:30 horas.
En la primera, puede verse la selección de grabados más grande que se haya presentado hasta hoy y la segunda presenta una pequeña selección de 30 piezas fotográficas sobre Oaxaca. Y, finalmente, el Museo de Arte Contemporáneo en Oaxaca (MACO) también se une al homenaje con la transmisión del video.
El Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca está ubicado en Macedonio Alcalá 507 y el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo está en M. Bravo 116, ambos en el centro de la capital oaxaqueña.
“De tanto andar por los caminos de México, Mariana se ha vuelto parte del paisaje. Si uno mira sus fotografías con frecuencia, descubre a su autora tras el lente. Mariana es el maguey, la teja, el muro, el vagón de tren abandonado, el osario, el ángel de piedra a punto de emprender el vuelo…” Fragmento de Elena Poniatowska en su texto «La profunda mexicanidad de Mariana Yampolsky»Mariana Yampolsky (1925-2002)
Los mexicanos tenemos una gran deuda con Mariana Yampolsky, artista gráfica nacida en Chicago que dedicó gran parte de su vida a escribir con fotografías capítulos de la historia del arte mexicano.
Desde su llegada a México en la década de los cuarenta, y particularmente a partir de su estancia en el Taller de Gráfica Popular (TGP) en donde convivió con Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Luis Arenal, se transformó en una incansable creadora que a través de su lente capturó la voz del pueblo mexicano.
“Bailes y balas” así como ”Memoria del tiempo. 150 años de la fotografía en México” son parte del resultado de su trabajo curatorial que contribuyó en gran medida a deslindar y matizar las referencias históricas sobre la fotografía en nuestro país.
Para Mariana llegó a ser una obsesión viajar por muchos rincones de México para tomar fotografías de gente, paisajes, casas, fiestas y todo lo que toca las manos del hombre. Para ella la fotografía no era un trabajo, sino un gozo; su visión se volvió su punto de vista. Su ideario se destacó como cimiento del patrimonio nacional.
Mariana Yampolsky se ha exigido la verdad absoluta. Muestra al país y a la familia humana. Y para nuestra sorpresa, la historia es vertiginosa.
Por primera vez se presentará una colección de fotografía enteramente tomadas en Oaxaca, en los distintos viajes que Mariana Yampolsky realizó al interior del estado, así como los grabados no se han exhibido juntos en ningún lugar,algunas piezas nunca se han exhibido porque son tarjetas de felicitación o navideñas que Mariana envió a familiares y amigos.




Fué un privilegio para mí, conocerla, estar en su casa en México, durante un coloquio de fotografía que me invito Lourdes Almeida, otra gran artista.
Mariana gracias por lo que aprendí de tí