E.U. VISTO A TRAVÉS DE LA FOTOGRAFÍA

El hombre que está sentado allí, de cabellos blancos y una mirada diáfana y profunda, es el responsable de la actual exposición del Centro de la Imagen, Looking at the U.S., que en confabulación con su pareja Wendy Watriss, nos narra una parte de la historia de los Estados Unidos a través de los movimientos sociales, la población campesina del sur, los asentamientos de inmigrantes, la lucha por los derechos civiles, las condiciones de vida de los esclavos negros y los devastadores efectos del agente naranja que provocaron serias malformaciones y deficiencias de salud en los veteranos de Guerra de Vietnam.
Fred Baldwin es, en el momento de esta entrevista, un hombre de edad avanzada, de movimientos parsimoniosos, voz grave y clara, y con ella, una afabilidad para conversar como si fuera un viejo conocido. La mirada se va a buscar en los recuerdos y las experiencias mientras comienza a relatarme cómo empezó su camino en la fotografía, un camino al cual nunca supo muy bien cómo llegó.

Baldwin, al ser un fiel seguido de su obra, se percata de las connotaciones ridículas que siempre eran parte de su trabajo, por lo que decide “hacerse ver” por él, escribiéndole una carta con sus propios dibujos. “Algo ridículo puesto que yo no soy artista”, dice Baldwin, estrategia que funciona pues Picasso accede a que el fotógrafo, en aquel entonces sin saber que iba a ser fotógrafo, pase un día con él en su casa de Cannes.
De aquel día, Fred mantiene nostálgica pero fuertemente las enseñanzas que le dejó aquel maestro de la pintura, diciéndole que debía tener sueños y usar su imaginación para volverse quien quisiera ser, superando el miedo y actuando a partir de la repetición de su mantra, de su motivación. Justo después de ese encuentro, Baldwin decide que va a ser o fotógrafo o escritor, pero “su mala redacción y ortografía lo inclinan a la primera”, dice muy divertido.
Así, decide mudarse a los Estados Unidos, específicamente a Georgia y comienza a retratar a los niños de la comunidad, realizando tareas conjuntas que los mismos niños le pedían que hiciera y fotografiara, generando una retroalimentación con la comunidad y a la vez, generando un poco de dinero de los retratos que podía venderles a las familias.

Tras esa experiencia, se va a Europa a encontrar sus motivaciones y razones personales que lo impulsaban a dedicarse a la fotografía, puesto que todo su trabajo previo fue sin premeditaciones ni conciencia del porqué lo estaba haciendo, hasta ese momento, dice, “las fotos eran para mí, no para nadie más”.


Posteriormente, trabaja durante cinco años con los granjeros de Georgia y después, en un contraste irónico de la vida, conoce en una exclusiva fiesta de una duquesa italiana a Wendy Watriss, quien “inmediatamente llama su atención, por su aspecto sexy y atractivo” iniciando en ese momento una larga relación que dura hasta hoy día.
Comienzan juntos en 1971 un trabajo que recorre el sur de Texas, llamado Back roads of America, documentando los asentamientos de inmigrantes germanos y mexicanos, así como de los nativos, retratando las situaciones de pobreza y segregación de la que eran parte por no estar dentro de la ciudad urbanizada, dándonos, con ello, el otro lado de la moneda que pocas veces era abordado por la prensa norteamericana.

Para cerrar, debido a su constante labor en pro de los derechos humanos y las causas sociales, hablamos acerca del activismo como responsabilidad inherente a un artista-creador, diciéndome que no es necesaria tal, puesto que se puede aportar desde la disciplina de cada uno el compromiso que se quiera enarbolar, que puede manifestarse “en una manera distinta de ver, algo que te hace sentir diferente a ti como espectador, viéndolo desde un modo nuevo; esa es una manera de militar, de cambiar el mundo. El motivo es muy diferente en cada quien, y depende de una decisión personal, absolutamente íntima. Hay que buscarlo en uno mismo, y no es tarea nada fácil…”
Platicar con este hombre hace comprender su espíritu, su entusiasmo de vida y la alegría que, ahora entiendo, se refleja en la colorida gama de sus calcetines.




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