World Press Photo y el reto de la inteligencia artificial en el fotoperiodismo
La IA no puede ser testigo”
La inteligencia artificial puede crear imágenes perfectas, replicar escenas que nunca ocurrieron y engañar al ojo humano. Pero no puede estar ahí. No puede ser testigo. Esa es, para World Press Photo, la diferencia irreductible entre una imagen generada por IA y el trabajo de un fotoperiodista.
En medio del debate global sobre el uso de inteligencia artificial en los medios de comunicación, y frente a la creciente desconfianza hacia lo que se publica en redes sociales, CUARTOSCURO entrevistó a Babette Warendorf, directora de exposiciones de World Press Photo, quien fue contundente durante su visita a México: “La inteligencia artificial no puede ser testigo de un evento. Por eso necesitamos los ojos del mundo; necesitamos a los fotógrafos para mostrarnos esas historias.”
Ante la posibilidad de que la IA no solo manipule contenido, sino también los metadatos y archivos técnicos de una imagen, la organización ha reforzado sus procesos de verificación. Todos los proyectos seleccionados para su concurso internacional deben presentar archivos RAW y documentación de respaldo. “Hasta ahora, la IA no puede generar esos archivos. Todas las fotos que ves aquí están revisadas. No hay inteligencia artificial”, afirmó Warendorf.
Sin embargo, el panorama podría cambiar. “Tal vez en uno, dos o tres años eso cambie, y cuando pase, tendremos que encontrar nuevas formas de comprobar la autenticidad de las imágenes”, advirtió. También señaló que hay un uso cada vez más común —y muchas veces inadvertido— de herramientas de IA en programas de edición. “Algunos fotógrafos ni siquiera se dan cuenta de que están utilizando funciones de relleno generativo. Es necesario crear conciencia sobre eso también.”
En este contexto, Warendorf subraya que el valor de la fotografía documental se basa en la presencia humana. La inteligencia artificial puede reproducir estilos, generar imágenes hiperrealistas y construir contenidos digitales complejos, pero no puede mirar con empatía ni comprender el contexto de un evento. “La fotografía es un testimonio, y ese testimonio solo puede venir de quienes estuvieron ahí.”

La evolución tecnológica también ha transformado la manera de contar historias. El fotoperiodismo tradicional, centrado en imágenes horizontales pensadas para medios impresos, se adapta ahora a formatos verticales, impulsados por las redes sociales y los dispositivos móviles. “Muchos fotógrafos ya trabajan también en video o utilizan nuevos medios porque la industria de la comunicación está evolucionando”, explicó.
World Press Photo había implementado una categoría llamada Open Format para proyectos multimedia que combinan fotografía, video, texto y otros recursos. Sin embargo, esta fue suspendida temporalmente debido a la baja participación y a las dificultades técnicas para exhibir dichos formatos en todos los espacios donde se presenta la exposición. “No todos los lugares cuentan con la infraestructura técnica que tiene el Franz Mayer, y muchas muestras son al aire libre”, detalló Warendorf.
A pesar de estos desafíos, la organización se mantiene abierta a la transformación. “Buscamos ser flexibles, encontrar cómo acompañar a los periodistas y fotoperiodistas para que desarrollen su carrera”, aseguró.
Finalmente, Warendorf hizo énfasis en la confianza como el eje que sostiene el vínculo entre la fotografía y el público. En tiempos de desinformación y fragmentación, World Press Photo prioriza la investigación y el contexto que acompaña a cada imagen. “Queremos que la fotografía acerque a la gente. Sin diálogo será muy difícil, como humanidad, encontrar soluciones”, concluyó.
En un mundo donde las imágenes digitales se multiplican y distorsionan, el testimonio humano sigue siendo irremplazable. La inteligencia artificial puede imitar y crear, pero no puede estar ahí, presenciar ni contar con la profundidad de la experiencia real. La fotografía documental auténtica continúa siendo un pilar esencial para comprender la realidad.



