¿Quién tomó la foto? La niña del napalm, bajo revisión
En entrevista con CUARTOSCURO, Babette Warendorf explicó que World Press Photo aplica un “chequeo forense” desde hace quince años para verificar la autenticidad de las imágenes
Una niña corre desnuda por un camino de Vietnam. El horror del napalm arde en su piel, mientras un fotógrafo —Nick Ut, según la versión oficial durante más de cinco décadas— detiene el tiempo con su cámara. La imagen se vuelve símbolo, documento y herida abierta. Pero hoy, medio siglo después, la autoría de la imagen es cuestionada.
La fotografía El terror de la guerra o La niña del napalm, captada durante la guerra de Vietnam el 8 de junio de 1972, está siendo objeto de revisión en cuanto a su autoría. La organización World Press Photo anunció en mayo de 2025 la suspensión temporal del crédito a Huỳnh Công “Nick” Út, fotógrafo de la agencia Associated Press (AP), quien recibió el Premio Pulitzer por esta imagen en 1973.
La decisión se tomó tras una investigación conjunta realizada entre enero y mayo de 2025 por World Press Photo y el grupo de análisis visual INDEX. El proceso incluyó entrevistas con testigos, revisión de material visual disponible y un análisis técnico que calificaron como un “chequeo forense”. Según World Press Photo, existe evidencia suficiente para suspender temporalmente la atribución sin reasignarla aún a otra persona. El premio otorgado en su momento se mantiene, y la validez de la imagen no está en disputa.
El debate actual sobre la autoría de la fotografía resurgió tras el estreno del documental The stringer, dirigido por Bao Nguyen y presentado en enero de 2025 en el Festival de Cine de Sundance, en Estados Unidos. La película presenta nuevos testimonios sobre lo ocurrido el 8 de junio de 1972, día en que se tomó la fotografía durante un ataque con napalm en el pueblo de Trảng Bàng, Vietnam. La imagen muestra a Phan Thị Kim Phúc, una niña de nueve años, corriendo desnuda entre otras personas heridas por la explosión.
En una sesión de preguntas y respuestas tras la proyección del documental en Utah, el señor Nguyễn Thành Nghệ, hoy de 87 años y residente en California, declaró públicamente que fue él quien tomó la fotografía. Dijo haber llegado ese día como conductor de un grupo de periodistas de la televisora estadounidense NBC. A través de un intérprete, afirmó: “Yo tomé esa foto”, aunque no explicó por qué esperó décadas para hacerlo público.
Según su testimonio, vendió la imagen a AP por 20 dólares, recibió una copia de la fotografía y su esposa la rompió porque no quería que sus hijos vieran esas escenas. Su hija, Jannie Nguyen, también aparece en el documental y confirmó la versión. Nguyễn Thành Nghệ figura como fotógrafo independiente en los archivos y trabajaba en ese momento como colaborador ocasional de medios internacionales.
El documental narra que, durante años, el testimonio del señor Nghệ fue silenciado o ignorado. Bao Nguyen, el director, explicó que El stringer nació como un intento por recuperar voces que históricamente no han sido consideradas en el relato de dicha guerra. Para él, el caso de Nghệ no solo es relevante por el reclamo de autoría, sino por lo que revela sobre las dinámicas de poder y representación en el periodismo internacional. El documental también destaca que muchos periodistas vietnamitas que colaboraban en coberturas bélicas no recibían el mismo reconocimiento que sus colegas internacionales, a pesar de su cercanía con los hechos.
El técnico de sonido de la NBC y cuñado del señor Nghệ, Tran Van Than, también aparece en el documental. Than, uno de los pocos vietnamitas aún vivos que estuvo en el lugar, afirma que presenció el momento en que Nghệ tomó la foto. Dijo haber permanecido en silencio durante años por trabajar dentro de un sistema de medios internacional y sentir que no debía hablar del tema.
Versión de Carl Robinson, exeditor de fotografía de AP en Saigón
Uno de los testimonios centrales en el documental es el del señor Carl Robinson, editor de fotografía de la oficina de AP en Saigón el día de la fotografía. En una entrevista con la BBC y dentro del propio documental, Robinson afirma que recibió ese día rollos fotográficos de Nick Út y de otros dos fotógrafos vietnamitas, incluido un colaborador independiente. Sostiene que la imagen frontal de la niña corriendo —la que se hizo famosa— fue tomada por ese profesional local, y no por Nick Út.
Robinson dijo que eligió originalmente una fotografía distinta para su publicación, al considerar que una imagen frontal de una niña desnuda podría ser rechazada por la política editorial de la agencia. Sin embargo, Horst Faas, entonces jefe de la oficina de fotografía de AP en Saigón y dos veces ganador del Premio Pulitzer, tomó la decisión final. Según Robinson, Faas ordenó que se enviara la fotografía frontal y le dijo directamente: “Pon el nombre de Nick Út”.
Durante más de 50 años, Robinson afirma haber llevado esa decisión como una carga personal. Explicó que no habló del tema antes porque tenía una esposa vietnamita y dos hijos, y temía perder su trabajo. En diciembre de 2022, al cumplir 80 años, envió un correo a la Fundación VII —fundación dirigida por Gary Knight, también entrevistado en el documental— reconociendo lo ocurrido y expresando su deseo de encontrar al verdadero autor para disculparse.
Knight dijo que escuchó por primera vez esos rumores hace más de una década en una reunión de corresponsales veteranos en Vietnam, y que la fuente era el propio Robinson. Tras confirmarlo por escrito, ambos emprendieron una búsqueda que, con ayuda de los periodistas vietnamitas Ngọc Vinh y Lê Văn, los llevó finalmente hasta Nghệ.
Versión de AP
Associated Press sostiene que la imagen fue tomada por Nick Út y continúa acreditándolo como su autor. En enero de 2025, la agencia publicó un informe de 22 páginas basado en una investigación de seis meses, en la que incluyó entrevistas con siete testigos en Trảng Bàng y en la oficina de Saigón, además de registros de archivo y declaraciones de personas con conocimiento de las operaciones de AP en Vietnam.
En mayo de 2025, AP publicó un segundo informe de 96 páginas, donde reafirma que no existen pruebas concluyentes para modificar la autoría. Aunque reconoce que no se puede confirmar con certeza que Nick Út haya tomado la imagen —debido a la pérdida del negativo original, la muerte de varias personas clave y la falta de evidencia material—, la agencia sostiene que es “probable” que sí lo haya hecho. Por esa razón, mantiene oficialmente la atribución.
AP también señaló que parte de la información utilizada por World Press Photo e INDEX proviene del equipo realizador del documental, lo que, en su opinión, no constituye suficiente base para reconsiderar una autoría que ha sido aceptada durante más de cinco décadas.
Versión de World Press Photo
World Press Photo considera que las dudas sobre la autoría son lo suficientemente serias como para suspender temporalmente el crédito a Nick Út. Babette Warendorf, directora de exposiciones de la organización, explicó en entrevista a CUARTOSCURO que desde hace quince años aplican un procedimiento técnico conocido como “chequeo forense”, que consiste en analizar archivos digitales y negativos en busca de inconsistencias o manipulación. Este protocolo se aplica regularmente en el proceso de evaluación de las imágenes que participan en sus concursos.

Warendorf indicó que no se trata de un caso aislado, y que las instituciones que otorgan premios deben estar dispuestas a revisar sus decisiones y a transparentar sus criterios: “Nosotros intentamos abrir espacios para el diálogo en un mundo cada vez más polarizado”, dijo. Aunque no se ha determinado un nuevo autor, la organización decidió suspender la atribución como parte de una revisión en curso.
También señaló que, más allá del resultado final, este tipo de debates obligan a reflexionar sobre los mecanismos de atribución, rendición de cuentas y la importancia del contexto en el fotoperiodismo histórico. World Press Photo no ha anunciado si abrirá nuevas investigaciones sobre otros casos, pero afirma que continuará aplicando sus estándares actuales a los trabajos recientes.
La fotografía conocida ha sido reproducida en medios, libros y exposiciones durante más de cincuenta años. La imagen de Phan Thị Kim Phúc, una niña corriendo desnuda tras un ataque con napalm en Vietnam, se convirtió en símbolo del horror de la guerra y ha sido reconocida en múltiples ocasiones por su impacto y fuerza documental.

La revisión de su autoría no pone en duda su valor histórico, pero sí abre preguntas sobre cómo se acreditan las imágenes cuando hay múltiples personas involucradas en su creación. Mientras la agencia Associated Press sostiene su postura sobre quién tomó la fotografía, la organización World Press Photo ha optado por suspender la atribución de la imagen hasta contar con mayor claridad sobre los hechos.
El documental The stringer ha puesto en circulación testimonios que no habían sido considerados antes, lo que ha desatado un debate más amplio sobre la representación, el reconocimiento y la memoria en el fotoperiodismo. Hasta ahora, Associated Press no ha emitido un comunicado oficial al respecto. Por su parte, World Press Photo ha informado que dará a conocer públicamente los resultados del análisis de archivo una vez se tenga una conclusión definitiva.



