Encapsular el instante
La visión de Ámbar Chimal sobre la fotografía instantánea
Texto y foto de Ámbar Chimal
La fotografía es un amplio camino, no sólo por lo que representa: “Contener un instante para hacerlo eterno”. Esto es lo más cercano a lo que podría nombrar o definir fotografía instantánea.
La fotografía como arte se construye de manera vertiginosa; ha sufrido un gran cambio desde su surgimiento, iniciando desde la imagen fija de retrato, a proyectar la realidad del mundo.
Lo que Henry Cartier Bresson nombró como: “instante decisivo”, implica que el fotógrafo anticipe un “…momento importante en el flujo constante de la vida y lo capte en una fracción de segundo” (Guerry, 2009, p.104).

Narrando en las imágenes la feminidad desde la resistencia indígena, este retarto retratos mexicanas en su cotidianidad y su esencia. Ellas para mi, el rostro de la feminiadad mexicana, capaces de preservar el legado de las tradiciones que hacen de nuestro México un país con historias ancestrales.
©Ámbar Chimal
En el universo de la creación de la imagen, los momentos de belleza se despliegan como una pintura efímera de tiempos evanescentes, transformando instantes en eternidades con la destreza de quien habita las sombras.
El encuadre es el lienzo del fotógrafo, como pintor de luz de la realidad debe contar una historia, y esta debe poseer técnica, textura, perspectiva; lo narrativo necesita existir por medio de la lectura de estos y otros elementos que componen la imagen; capturar el instante como el ámbar a los insectos en el caer del tiempo; las fotografías, lienzos vivientes donde se revela la luz intrínseca de lo cotidiano.
Para poder presentarme como creadora de recuerdos tuvo que nacer el nombre de Ámbar, quien encapsula la memoria del instante fotográfico, en el cual se cuentan historias; cualquier imagen urbana o callejera que es vista desde los sitios transitados por las almas contiene más de una historia que requiere salir a la luz, ser vista por más de una persona.
Y es más importante cómo veo desde el lente, la extensión de mis ojos, que lo que he cruzado, pero aun así podría referirme a “La memoria del origen” como exposición previa donde abordo el concepto de micropaisaje del sitio; y a “Fragmentos callejeros”. Exposiciones que emergen en conceptos visuales cuyos ejes han definido mi pasión por los paisajes y la fotografía urbana.

Los caballos son simbolo de libertad; toda mi vida he admirado su escencia, en el reflejo de un ojo de unp de ellos se posa mi retarto. La visión de mi sueño de vida, capturar instantes hasta extingirme.
©Ámbar Chimal
He descubierto en la narrativa que habita en el fragmento, tejiendo relatos que se desenvuelven al ritmo de perspectivas únicas y técnicas sutiles, conduciendo al lector a profundidades insospechadas, el reflejo es parte fundamental de estos relatos.
Siempre que camino, aparece el hecho, el momento que parece llamarme para ser conservado; parece como si estuviera esperando de manera inmediata, repentina y necesaria a ser fotografiado. Las imágenes nos esperan mientras observamos detenidamente en un mundo de inmediatez líquida.

Una ciudad se conoce con los pies, se necesita andar, observar, fragmentar; seleccionar aquello que está dentro de lo común, los sitios públicos donde parece que no existe la apropiación total de los sitios. Leer la imagen significa poder entenderla, y que esta tenga las cualidades necesarias para transmitir aquello que el fotógrafo miró previamente.



