San Francisco, comunidad tseltal en la Selva Lacandona
Texto y fotos de Yaxté Nereida Vázquez Harper
Estas fotografías fueron tomadas en San Francisco, una comunidad indígena tseltal ubicada en la Selva Lacandona, en Chiapas, México, entre 2024 y 2025.
San Francisco es una comunidad pequeña, con no más de 600 habitantes, personas muy cálidas y respetuosas. El lugar está lleno de cultura, historia, tradiciones y costumbres que se reflejan en su cotidianidad. Sus habitantes me permitieron retratar y preservar parte de la esencia y el carácter de este sitio y de quienes forman parte de él.
La vida diaria en esta comunidad está marcada por una relación estrecha entre el ser humano y la naturaleza, donde el trabajo, las costumbres y las creencias se entrelazan con el paisaje que los rodea.

Estuve presente para fotografiar fragmentos de esa cotidianidad. En casa de familiares y habitantes de la comunidad, pude observar y registrar aspectos de su día a día, la convivencia con su entorno y entre ellos. Esta experiencia me permitió ver las grandes diferencias entre la vida en la ciudad y la vida en esta comunidad, así como la marginación que enfrentan. Aun así, pude reconocer la resistencia y la fuerza con las que se sostienen a pesar de las dificultades.
Tuve la oportunidad de fotografiar a niños y niñas, quienes me permitieron capturar su libertad, curiosidad y alegría, con miradas y sonrisas que nos hablan de otro mundo: un mundo distinto al urbanizado, con otros retos, otras formas, otras luchas. Son miradas de resistencia y esperanza que comparten todos los miembros de la comunidad, y que nos permiten conocer el corazón de este lugar.
Sin embargo, no es solo la mirada lo que comunica, sino aquello que se transmite a través de la imagen: gestos, posturas, silencios. Cada fotografía refleja un fragmento de la esencia del lugar y de las personas, y eso es lo que busco transmitir.
Deseo que estas imágenes funcionen como ventanas a través de las cuales podamos asomarnos a otra realidad, distinta a la vida urbanizada, o quizá a una realidad reconocible y cercana. México está lleno de comunidades como San Francisco, cuyas realidades pueden parecer diferentes y lejanas o, en ocasiones, familiares. Algunas se asemejan a las que conocemos; otras nos confrontan con formas de vida distintas que nos invitan a reconocer las diferencias, cuestionarlas y reflexionar sobre ellas. Estas formas de vida son también raíces de nuestra cultura e historia; debemos preservarlas y no marginarlas.
Con estas fotografías intento, además, encontrar lo humano en cada imagen. No como objeto de observación, sino como un espejo que nos devuelve preguntas necesarias y nos invita a reflexionar.



