La pérdida de un nombre y la resiliencia de un barrio por conservar su identidad
¿Qué significa que le cambien el nombre a una colonia? La sustitución de un nombre no es solo un trámite administrativo. Puede implicar una pérdida de identidad, transformar la vida cotidiana y generar incertidumbre sobre posibles cambios en el entorno urbano de la Ciudad de México, especialmente cuando los procesos no son claros para los habitantes.
Olivar de los Padres es una colonia de amplia extensión ubicada al sur de la capital, en la alcaldía Álvaro Obregón, con una historia que supera los 80 años. En su zona fundadora han crecido varias generaciones, y muchos de sus habitantes son descendientes directos de quienes impulsaron la construcción de la primera escuela y de las primeras obras relevantes. Allí, los nombres propios se repiten, las historias se comparten y el sentido de comunidad se mantiene.
Sin embargo, alrededor de 2009, y de manera paulatina, la colonia vecina, Lomas de San Ángel Inn, comenzó a absorber cuatro cuadras que originalmente pertenecían a Olivar de los Padres. El proceso ocurrió, de acuerdo con testimonios vecinales, sin notificación formal y sin una explicación oficial clara sobre el origen de la modificación de registros.

Con el paso del tiempo, los cambios comenzaron a hacerse visibles en distintos ámbitos de la vida cotidiana. Recibos de servicios como agua, luz, gas y predial comenzaron a llegar con incrementos, mientras que entre 2017 y 2024 los letreros de las calles fueron sustituidos gradualmente. En ese proceso se adoptó el nombre de “Col. Lomas de San Ángel Inn” y el código postal 01790, en lugar del 01780 correspondiente a Olivar de los Padres, lo que ha generado inconsistencias en documentos oficiales como escrituras y comprobantes de domicilio.
Aunque Olivar de los Padres colinda con Lomas de San Ángel Inn, la realidad de ambas zonas es distinta tanto en su configuración urbana como en sus condiciones de vida. La segunda es una colonia residencial de alto nivel, con terrenos que pueden superar los 200 metros cuadrados y calles con acceso controlado mediante plumas de seguridad privada. En contraste, Olivar de los Padres presenta una configuración más popular, con vecindades, pequeños negocios familiares y servicios limitados, especialmente en la parte oriente donde la infraestructura es más modesta.
Ante la situación, vecinos que se conocen desde la infancia comenzaron a organizarse y formaron el comité “Somos Olivar de los Padres, Zona Fundadores”. Desde este espacio han impulsado asambleas vecinales, recolección de firmas y actividades culturales, además de talleres comunitarios en los que elaboran mapas de la colonia y recuperan relatos de vida con el objetivo de preservar la memoria del lugar.

El comité también ha buscado diálogo con el Congreso de la Ciudad de México. En febrero de 2026, la diputada Claudia Montes de Oca, junto con vecinos, encabezó una conferencia de prensa para denunciar el cambio de nomenclatura y los incrementos en servicios. En ese contexto presentó un Punto de Acuerdo para exhortar a las autoridades a revisar la situación, restituir la nomenclatura original y armonizar los registros catastrales, el cual fue aprobado por unanimidad aunque hasta el momento no se han registrado avances en su implementación.
En el ámbito institucional, la alcaldía Álvaro Obregón se ha señalado que no tiene facultades para modificar nombres de colonias o códigos postales. Otras instancias han referido a la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana como la autoridad competente, sin precisar el origen del cambio. Por su parte, el Gobierno de la ciudad indicó que los códigos postales corresponden a Correos de México, institución que negó haber realizado modificaciones recientes y afirmó que Olivar de los Padres mantiene su registro desde 1980. Hasta la fecha, ninguna de las autoridades han implementado acciones para atender la situación.
Vecinos han señalado que diversas calles fueron reclasificadas sin consulta previa, lo que ha derivado en incrementos en el cobro de predial y agua, además de inconsistencias en documentos oficiales. Estas diferencias han obligado a realizar trámites adicionales para validar información básica del domicilio y corregir registros que no coinciden entre sí.
Esta termina por ser una colonia más entre muchas que han pasado, y seguirán pasando, por la misma situación, denuncian. Como el caso de la colonia «Cuarta Transformación», un asentamiento irregular ubicado en el municipio de Tultitlán, Estado de México, anteriormente conocido como Paraje Fimesa II y III. Fue nombrada así por el gobierno municipal 2022-2024, provocando el rechazo de los vecinos, quienes en marzo de 2026 la rebautizaron simbólicamente como «Transformación de Cuarta» en protesta por la imposición y falta de servicios.
Olivar de los Padres se inserta en un contexto más amplio de transformaciones urbanas en la Ciudad de México, donde los cambios administrativos del territorio no siempre coinciden con la forma en que las comunidades lo habitan y lo reconocen. En este escenario, la preocupación compartida es poder seguir llamándola hogar, ya que para una gran parte de la población la demanda no está vinculada al lujo sino a condiciones dignas y justas para vivir en paz y continuar creciendo en comunidad. Se trata, sobre todo, de la posibilidad de acceso a oportunidades reales de desarrollo, en las que las personas puedan construir su futuro con autonomía.



