Fotografiar la frontera
Ciudad Juárez es una ciudad de contrastes: los veranos alcanzan temperaturas superiores a los 40°C y los inviernos bajan de cero. Aun así, estas condiciones extremas no impiden que fotógrafos salgan a las calles con la cámara al hombro, en busca de capturar la vida cotidiana de la frontera.
El 5 y 6 de julio de 2025 se llevó a cabo un taller de fotografía en esta ciudad, con el objetivo de reflexionar colectivamente sobre cómo mirar, caminar y relacionarse con el entorno. Más allá de la técnica, el enfoque estuvo en la importancia de compartir referentes, historias y experiencias entre quienes hacen fotografía, como una forma de enriquecer la mirada.

Se discutió la obra de fotógrafos que han hecho de la calle su territorio creativo: Nacho López, Graciela Iturbide, Héctor García y Lola Álvarez Bravo. Cada uno con una visión propia, pero unidos por una misma sensibilidad: observar con respeto y atención la vida que se despliega frente a la cámara, reconociendo a las personas no como figuras anónimas del paisaje, sino como protagonistas de sus propias historias.
Uno de los desafíos al fotografiar en espacios públicos es justamente ese: aprender a establecer un vínculo con quienes aparecen en nuestras imágenes. El retrato, cuando se hace con escucha y cuidado, puede convertirse en un puente para conocer al otro y reconocernos en él. Como ha dicho Iturbide,
“soy feliz de haber conocido el mundo a través de mi cámara”.
Este texto es una breve introducción al resultado del taller: una serie de fotografías realizadas en el centro de Juárez que capturan escenas, detalles y personajes que, aunque a menudo pasan desapercibidos, construyen el rostro vivo de la ciudad.



