Fiestas, máscaras y vida cotidiana: el proyecto de Daniel Ramos García

Las fiestas pueden transformar por un momento la manera en que las personas se muestran ante los demás. Para Daniel Ramos García, son también una forma de acercarse a la vida cotidiana de comunidades y regiones que se encuentran en las periferias de las grandes ciudades. Desde hace tiempo desarrolla Carnaval de las Agüeras, un proyecto de largo plazo en el que fotografía fiestas patronales, celebraciones religiosas y otras expresiones de la vida cotidiana.

Durante la premiación del Concurso Nacional de Fotografía Cuartoscuro 2026 “La vida cotidiana”, realizada el 11 de septiembre en el Centro Cultural El Tunal, en Fresnillo, Zacatecas, Ramos García explicó que su trabajo parte de una idea de Octavio Paz sobre las formas en que las personas se muestran en la vida cotidiana. Según relató, el escritor plantea que el mexicano utiliza una máscara todos los días y que durante las fiestas esa máscara puede caer. A partir de esa idea, el fotógrafo observa estos encuentros como momentos en los que las personas pueden mostrar otros aspectos de sí mismas. “Cuando está en las fiestas saca su verdadero ser”, explicó.

Para Ramos García, ese proceso no necesariamente está relacionado con el consumo de alcohol. Las fiestas representan una forma de catarsis y un espacio donde las personas pueden expresarse de otra manera. Su proyecto se concentra en ciudades y regiones ubicadas en las periferias de los grandes centros urbanos, con el propósito de registrar escenas que, desde su perspectiva, suelen quedar fuera de la atención que reciben las grandes ciudades.

“Estoy tratando de retratar otro México que es el que casi no se ve”, dijo durante la ceremonia. Esa frase resume el territorio en el que ha decidido desarrollar su trabajo: comunidades, celebraciones y espacios cotidianos alejados de los principales centros urbanos. Su cámara se acerca a las fiestas patronales y religiosas para registrar las formas en que las personas participan en ellas y los momentos de encuentro que se producen alrededor de estas celebraciones.

San Francisco Tlalcilalcalpan, Estado de México, 4 de octubre de 2025.- © Daniel Ramos García/Segundo lugar

Ramos García explicó que fotografiar estos espacios implica establecer una relación con las personas que aparecen en sus imágenes. Llegar a una comunidad, solicitar permiso para fotografiar y regresar posteriormente forman parte de un proceso que considera necesario para desarrollar su proyecto. “Es un trabajo de confianza, de regresar”, señaló durante su intervención.

Esa relación también implica que las personas fotografiadas no reciben una compensación por las imágenes. “Ellos no ganan nada con las fotos que yo les hago, entonces para mí es un privilegio que me permitan hacer las fotografías”, explicó. Por ello, regresar a los lugares y mantener el vínculo con quienes le permiten fotografiarlos forma parte del proceso que ha seguido para construir Carnaval de las Agüeras. La fotografía con la que participó en el concurso pertenece precisamente a este proyecto de largo plazo. Su interés está en continuar recorriendo ciudades y regiones de las periferias para registrar las fiestas y la vida cotidiana de sus habitantes, alejándose de una concentración exclusiva en las grandes ciudades.

Durante la ceremonia, Ramos García también habló de su relación con Zacatecas. Contó que tenía alrededor de 30 años sin visitar el estado y que había llegado a Fresnillo desde el día anterior. Agradeció la recepción de la gente y el espacio que el Centro Cultural El Tunal abrió para la exposición, así como la posibilidad de que sus fotografías fueran mostradas y compartidas con el público.

El trabajo de Daniel Ramos García se desarrolla a partir de la observación de las celebraciones y de las personas que participan en ellas. Su interés está puesto en esos momentos en que la vida cotidiana cambia de ritmo y las comunidades se reúnen para sus fiestas patronales, religiosas o tradicionales. La referencia a las máscaras que recuperó de Octavio Paz funciona como uno de los puntos de partida para acercarse a esas escenas. Si en la vida diaria las personas mantienen determinadas formas de comportamiento, explicó, las fiestas pueden abrir un espacio distinto para mostrarse. Su proyecto registra precisamente esos momentos.

En el Concurso Nacional de Fotografía Cuartoscuro 2026, dedicado a “La vida cotidiana”, la fotografía de Ramos García formó parte de una selección realizada entre 4,249 imágenes enviadas por 1,105 participantes, de acuerdo con los organizadores. El jurado estuvo integrado por Pedro Anza, Maira Tulia Pérez e Itzel Aguilera.

El fotógrafo obtuvo el segundo lugar del certamen, con un premio de 30 mil pesos y una cámara Sony, pero su participación en la exposición está vinculada principalmente al proyecto que continúa desarrollando en las periferias. Carnaval de las Agüeras permanece como un trabajo en proceso, construido a partir de recorridos, regresos y relaciones con las personas que encuentra en las comunidades que fotografía.

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