Más allá de la superficialidad: historias detrás del modelaje
Fotos y texto por Azul Ruiz
El backstage no es solo preparación; es un cúmulo de emociones, nervios, pláticas entre modelos, chismes con las maquillistas y un sinfín de risas. Es un espacio muy íntimo, un lugar donde aún pueden ser ellas mismas sin tener que aparentar algo.
Daniela Arjona y Romina Alfeo son dos jóvenes que, más allá del modelaje, tienen una vida detrás, llena de experiencias, metas, logros, aprendizajes y retos.
Daniela es una chica yucateca de 21 años, apasionada por la moda. En diciembre de 2025 se encuentra finalizando su quinto semestre de la Licenciatura en Diseño de Moda e Innovación en la Anáhuac Mayab, carrera que combina con su incursión en el modelaje. Si bien este último no formaba parte de su proyecto de vida, un “empujón” de su mamá terminó por definir su destino.
Sentada en lo que hoy es su taller —un espacio acondicionado dentro de su casa para hacer realidad sus diseños—, Daniela recuerda cómo inició en el mundo del modelaje a los 13 años. Valladolid fue el punto de partida de su historia, casi sin proponérselo. Aunque al inicio se negó por timidez, al subir a la pasarela descubrió que le gustaba y los nervios desaparecieron, naciendo así su amor por el modelaje.

Ser diseñadora de modas es ahora un sueño en proceso de construcción, y una parte fundamental ha sido su taller, el espacio donde Daniela da vida a sus ideas y construye su futuro poco a poco.
Ahí destaca una máquina de coser muy especial, heredada de su abuela, cargada de historia, recuerdos y significado. Desde niña observaba a su abuela coser; hoy los papeles se han invertido y es ella quien crea, mientras su abuela la observa con orgullo.
Romina, por su parte, es una chica yucateca de 20 años que lleva el modelaje en la sangre, gracias a la influencia de su mamá. Desde los tres años ha participado en campañas, pasarelas y sesiones fotográficas, desarrollándose poco a poco en este mundo.
Al salir a la pasarela, Romina impone presencia. Su personalidad es alegre y tierna, pero con carácter, algo que también refleja en sus actividades deportivas, como la gimnasia rítmica, el kickboxing y el gimnasio.

Aunque el modelaje ha sido parte constante de su vida, su verdadera pasión son los animales. En diciembre de 2025 se encuentra finalizando su quinto semestre de la carrera de Veterinaria en la UADY, con la intención de ejercerla profesionalmente, incluso fuera del país.
Sus días se dividen entre la veterinaria, el deporte y las pasarelas, una combinación que rompe estereotipos: lo delicado del modelaje convive con la fuerza del kickboxing y el trabajo con animales.
Daniela y Romina son personas detrás de la figura de modelo que todos ven. Son jóvenes que luchan por dejar huella, con sentimientos, metas y un respaldo familiar que las impulsa a seguir adelante.

En el mundo del modelaje no todo es color de rosa. Existen retos como la preferencia por influencers sin experiencia, la falta de remuneración justa y la invasión a la privacidad, situaciones que las modelos deben enfrentar constantemente.
Esta historia busca resignificar la figura de la modelo, mostrar esa otra cara que pocas veces se ve. Como ellas mismas expresaron: “Nadie se había preocupado tanto por quién era yo y no por la modelo que todos ven”.



